El Cabildo y el CDTI avanzan en la búsqueda de soluciones tecnológicas innovadoras para la desalinización de agua de mar

El Cabildo de Gran Canaria y el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Ciencia e Innovación, cooperarán en un proceso de contratación pública precomercial para buscar soluciones y promover la innovación tecnológica en el ámbito de la desalinización de agua de mar.

El Cabildo ha detectado la necesidad de reducir el consumo energético, el impacto ambiental y de optimizar el proceso de desalinización de agua de mar, demanda que puede ser resuelta a través de este proceso de contratación precomercial de servicios de I+D, ya que las soluciones existentes en el mercado no resuelven esta necesidad.

En este sentido, con la firma de este convenio de colaboración, se pretende solucionar, mediante la contratación de servicios de I+D, la necesidad pública detectada por la Institución insular, además de cooperar en la búsqueda de la solución tecnológica más adecuada y estimular y promover el desarrollo de tecnologías aplicadas a las estas necesidades.

La licitación para esta contratación pública, cofinanciada a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), cuenta con un presupuesto de 11,5 millones de euros.

Ambas instituciones pusieron en marcha a principios de año una consulta para fomentar este proceso de compra pública innovadora y disponer de información suficiente para definir las especificaciones técnicas de los posibles proyectos específicos a licitar posteriormente.

Cabe recordar que la compra pública innovadora es una actuación administrativa que busca fomentar la innovación para potenciar el desarrollo de nuevos mercados innovadores desde el lado de la demanda. Persigue, entre otros objetivos, la mejora de los servicios públicos mediante la incorporación de bienes o servicios innovadores.

En la isla de Gran Canaria, la oferta de agua desalinizada alcanza el 50 por ciento de la oferta total insular y un alto porcentaje del PIB insular depende de la disponibilidad de agua desalinizada, que abastece al año a casi 800.000 habitantes y a más de 3 millones de turistas.

El problema principal que actualmente presenta la desalación en la isla radica en sus elevados costes de explotación debidos a la energía y a la obsolescencia tecnológica de algunos centros de producción, sin dejar de tener en cuenta la falta de capacidad de regulación del agua producida.

Todos estos factores hacen de la isla de Gran Canaria el entorno real a nivel nacional para alojar, experimentar y validar este reto tecnológico en desalinización.